Y así llegamos al colofón de esta gran temporada en la Sierra. Tenía la convocatoria sobre la mesa desde hacía unas semanas pero no me había pronunciado porque no sabía si iba a estar preparado para el desafío. Los días se acercaban y el miércoles, a dos días vista, me decidí: allí tenía que estar.
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¿Y pa qué tanto madrugar? Pues porque la ruta se las trae. En pocas palabras: Pontones-Nacimiento-Los Miradores-Hoya del Ortigal-Pinar Negro-Los Charcones-Rambla Seca-Nava Noguera-Collado Bermejo-Lagunas de Valdeazores-Río Borosa-Cotorríos-Pista del Majal Alto-Las Canalejas-Los Centenares-Las Huelgas-Las Espumaredas-Pontones. ¿Hay quien dé más?
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Serrana in the limit 2010
Circular en BTT a Sierra Seca
Sierra Seca no es topónimo afortunado y menos en años como este. De hecho, en las alturas de estas montañas se puede admirar una laguna que también da nombre a uno de los puntos culminantes de la divisoria: el Cerro Laguna. Además, suele guardar neveros durante gran parte del año que pueden aguantar hasta finales de Mayo mientras que en otras muchas sierras vecinas la nieve es un difuso recuerdo. De su naturaleza porosa y acuífera también dan fe las muchas fuentes y surgencias que alimentan al Castril y el Guardal. Supongo, quizás, que el calificativo seca se debe sobre todo a la ausencia de arbolado en muchas zonas, aunque esta característica también está presente en la Cabrilla por ejemplo y nadie dijo que fuera seca.
Entre calares — circular en BTT por el centro de la Sierra
Teníamos buen pronóstico de tiempo y todo el sábado por delante así que nos marchamos hacia Yeste, a la aldea de Ladonal donde dejamos el coche. Nuestra intención: remontar por Alcantarilla hacia el Prado de Juan Ruiz y el Espino para ascender hasta el collado de Góntar. De ahí, nos tiramos hacia Peguera del Madroño y, por las Juntas, volver hacia el coche por la carretera que discurre junto al Segura.Somos Migueli, Javi, Víctor y el menda. El día tenía el aliciente de probar unos hierros que le he puesto al coche para llevar las bicis. Su funcionamiento fue impecable. Se adosaron tanto al portón de la Touran que en un bache se me abrió — y cerró — la puerta en un plis plas y la cerradura acabó reventada. Fue para mí la única nota negativa de la jornada — el caso es que fue un error por mi parte ya que debía llevar el seguro del portón echado… mea culpa.
Un esquiador llamado caballo — circular al Pozo en BTT
[...] Justo antes de llegar a la Praera Marchante, sí, exactamente antes de ese sitio donde la conjunción de un bocadillo de jamón, una lata de cerveza, la sombra de un pino, el susurro del arroyo de Gualay y la visión de la peña de los Halcones pueden elevarte al cielo, pues justo en ese lugar nosotros decidimos apostar por el dolor y bajar a los infiernos.
[...] Al salir a la pista que asciende a Puerto Llano empezamos a ser conscientes de nuestra situación. Vamos bien de tiempo pero empezamos a tener un serio problema. Hay más nieve de la que pensábamos. Esto nos obligará a hacer un tramo de 8 kilómetros de pista empujando las bicis y hundiéndonos en la nieve hasta las pantorrillas. El tratamiento frío-calor que me recomendó el médico para el dolor de talón lo estoy llevando a rajatabla.
Siles en BTT: Ajedrea + Calarejo + Bucentaina
Es 14 de Noviembre. Es San Alberto Magno, el patrón de las ciencias. Es fiesta en la facultad y no le voy a hacer yo el feo a mi patrón: voy a intentar santificar este día magnífico de otoño haciendo lo que más me gusta, metiéndome en la Sierra.
El destino escogido es Siles. Tardo unas dos horas de coche en llegar desde Murcia. Como tampoco he madrugado, pues resulta que son casi las 13h cuando empiezo a pedalear. Empezamos, pues, con la variable temporal muy ajustada — este hecho luego se revelará decisivo en el desenlace. Todos los demás elementos son perfectos. Luz directa, árboles esplendorosos, apenas viento, mi pedalear de molinillo cochinero mientras serpenteo saliendo del pueblo por la pista que asciende hacia el Puntal de la Ajedrea y el Pozo Romero.
Y así llegamos al colofón de esta gran temporada en la Sierra. Tenía la convocatoria sobre la mesa desde hacía unas semanas pero no me había pronunciado porque no sabía si iba a estar preparado para el desafío. Los días se acercaban y el miércoles, a dos días vista, me decidí: allí tenía que estar.
Sierra Seca no es topónimo afortunado y menos en años como este. De hecho, en las alturas de estas montañas se puede admirar una laguna que también da nombre a uno de los puntos culminantes de la divisoria: el Cerro Laguna. Además, suele guardar neveros durante gran parte del año que pueden aguantar hasta finales de Mayo mientras que en otras muchas sierras vecinas la nieve es un difuso recuerdo. De su naturaleza porosa y acuífera también dan fe las muchas fuentes y surgencias que alimentan al Castril y el Guardal. Supongo, quizás, que el calificativo seca se debe sobre todo a la ausencia de arbolado en muchas zonas, aunque esta característica también está presente en la Cabrilla por ejemplo y nadie dijo que fuera seca.
[...] Justo antes de llegar a la Praera Marchante, sí, exactamente antes de ese sitio donde la conjunción de un bocadillo de jamón, una lata de cerveza, la sombra de un pino, el susurro del arroyo de Gualay y la visión de la peña de los Halcones pueden elevarte al cielo, pues justo en ese lugar nosotros decidimos apostar por el dolor y bajar a los infiernos.
Es 14 de Noviembre. Es San Alberto Magno, el patrón de las ciencias. Es fiesta en la facultad y no le voy a hacer yo el feo a mi patrón: voy a intentar santificar este día magnífico de otoño haciendo lo que más me gusta, metiéndome en la Sierra.
