El descenso tiende hacia el Norte mirando al collado de Tendeñera que es una ventanita abierta de luz que nos llevaría directos a la zona de Panticosa. No obstante, nosotros debemos girar al Sur y descender siguiendo el viejo trazado del GR11 para buscar el refugio de Otal.
En algún momento indeterminado nos despistamos y seguimos una traza equivocada hacia Levante. Dejamos de ver las señales del GR pero como la senda está muy marcada y desciende no nos inquietamos. ¿Por qué nos vamos a preocupar si vamos en buena dirección perdiendo metros?
Archivo para la categoría ‘Paseos’
Paseo circular por los valles de Ordiso y Otal
Yosa: D de deshabitado
En el mapa de la editorial Pirineo dedicado a la zona de Ordesa también incluyen toda la parte sur del puerto de Cotefablo y la zona conocida como la Solana.
Ésta es un área extensa del Sobrarbe que se caracteriza por sus frondosos bosques de robles y hayas que perviven en laderas de suaves pendientes si las comparamos con la salvaje alta montaña del Pirineo axial.
Muchos de los pueblitos que aparecen en el mapa en esta zona tienen una D mayúscula en un recuadro. Como soy curioso he mirado la leyenda y resulta que D significa deshabitado.
[...]
Miramos aquí y allá para calibrar el abandono, respiramos el silencio con la veneración de quien se sabe en lugar sagrado donde las más primitivas escenas de la vida han sido representadas.
Sopesamos la solidez de los sillares y contemplamos la montaña y sus nieves desde el ángulo que nos ofrecen las calles.
Y así, sin darnos cuenta, vagabundeamos entre zarzas y ortigas hasta arribar a la era donde el cereal era aventado por un cierzo que se colaba por la brecha de Rolando.
Ascensión al Morezón desde la plataforma: invierno en primavera
La propuesta inicial consistía en una travesía pero por cuestiones imprevistas ajenas al guión nos conformamos con un único día de actividad. Buscamos un plan alternativo en el que emplear la jornada y acordamos hacer un clásico: el Morezón por su vía normal. El sábado a eso de las 10 y media estamos en la Plataforma con 3 grados escasos. Miro el móvil a ver si nos hemos equivocado de fecha: pues no, va a ser que estamos a 15 de Mayo.El Morezón es una de las cumbres que cierran el Circo de Gredos por su lado Este, justo enfrente del subyugante Almanzor, monarca fiero y despiadado que reina sobre todas las montañas de estos pagos. Si bien su caída hacia la Laguna Grande guarda corredores interesantes y alpinos, la ascensión normal es una pala sencilla con apenas inclinación que es perfecta para iniciarse y disfrutar de la montaña invernal… en primavera.
¿Se puede ver el Carche desde Sierra Nevada?
En realidad, mi mirada quería llegar más lejos. Tenía a Lourdes — y a Moss — en el Carche, una estupenda sierra en el interior de Murcia muy próxima a Jumilla y Yecla haciendo una excursión alternativa con unos compañeros de trabajo. El hecho de ser matemático me lleva a plantearme cuestiones bastante absurdas e inútiles.
Eso es algo que hacemos mucho, luego pasan bastantes años, viene un ingeniero avispado y le encuentra aplicación a nuestros comederos de cabeza y se lleva la fama, el dinero y la patente. Pero es que nosotros somos así de ideales: nos va hacer las cosas bien, con rigor, sin ambigüedad ni error, aunque luego no sirvan para nada. En este caso la cuestión que me estaba planteando es: ¿podría ver el Carche desde aquí? Mientras estaba así meditando
vino un ráfaga fuerte de viento que me tiró ladera abajo…
Calar de la Cabeza de la Mora desde la Espinea
Fue a principios del XXI, vivía en Murcia y trabajaba demasiado. Habían pocas oportunidades para salir pero las saboreábamos bien. En Junio me escapé con Bernardo en mi polo verde y lo rajé subiendo a los Prados de Juan Ruiz por la pista del Espino. Aparcamos en el carril que baja al Cortijo de la Espinea y nos zampamos un bocata bajo los chopos. A la noche me descubrí varias picaduras de chinches en el vientre y las ingles. Eso por llevar pantalón corto.
Ascendimos buscando el portillo de la Espinea, luego pasamos de ahí a su Puntal regocijándonos al encontrar un tejo milenario en las sombras casi perpendiculares de un agudo cejo. Nos esforzamos un poco más y apuramos el Calar de la Cabeza de la Mora hacia el Sur para asomarnos al vértice de las Majaícas. Hacía un día precioso, azul hiriente, con viento fresco del Noroeste y unos cirros perezosos descolgados de alguna borrasca que estaría dejando lluvias muy al Norte.
El descenso tiende hacia el Norte mirando al collado de Tendeñera que es una ventanita abierta de luz que nos llevaría directos a la zona de Panticosa. No obstante, nosotros debemos girar al Sur y descender siguiendo el viejo trazado del GR11 para buscar el refugio de Otal. 
En el mapa de la editorial Pirineo dedicado a la zona de Ordesa también incluyen toda la parte sur del puerto de Cotefablo y la zona conocida como la Solana. 
En realidad, mi mirada quería llegar más lejos. Tenía a Lourdes — y a Moss — en el Carche, una estupenda sierra en el interior de Murcia muy próxima a Jumilla y Yecla haciendo una excursión alternativa con unos compañeros de trabajo. El hecho de ser matemático me lleva a plantearme cuestiones bastante absurdas e inútiles.
Fue a principios del XXI, vivía en Murcia y trabajaba demasiado. Habían pocas oportunidades para salir pero las saboreábamos bien. En Junio me escapé con Bernardo en mi polo verde y lo rajé subiendo a los Prados de Juan Ruiz por la pista del Espino. Aparcamos en el carril que baja al Cortijo de la Espinea y nos zampamos un bocata bajo los chopos. A la noche me descubrí varias picaduras de chinches en el vientre y las ingles. Eso por llevar pantalón corto.
