Desde aquí ya nos dejamos caer disfrutando de unas vistas amplísimas, del reconocible perfil de la Sagra asomándose sobre los últimos pliegues de Sierra Seca, de la majestuosa vertiente oriental del Empanadas que se despeña sobre el Castril y, en definitiva, de este nudo de montañas, valles, precipicios y cumbres que culmina en los Campos y que se refleja, en perfecta y compleja simetría, en un laberinto subterráneo infinito de cuevas, simas y galerías por donde nacerán, con paciencia, los grandes ríos del Sur de la península.
Archivo para el lugar ‘sierra de la cabrilla’
Circular Fresnedilla — Campos — Navas — Guadahornillos
Travesía Cieza–Quesada en BTT

Preparados para marchar...
El regreso en bus también tiene su encanto: pueblo tras pueblo, curva tras curva, vado tras vado, contemplo las sierras desde el mediodía, sierras que he atravesado por su centro, donde nacen los ríos y cordales principales, crestas poderosas que conforman un entramado soberbio de montañas, laberinto de juegos ilimitado que ojalá nunca me canse de disfrutar. Hasta la próxima pues.
[18, 19 y 20 de Abril de 2006]
Día 1: Cieza –> Moratalla –> Campo de Béjar –> Sabinar (96 kms)
Día 2: El Sabinar –> Nerpio –> Pedro Andrés –> Huebras –> Santiago de la Espada –> La Matea (78 kms)
Día 3: La Matea –> Campos de Hernán Perea –> Control de Rambla de Seca –> Pista de las Navas –> Vadillo-Castril –> Cazorla –> Quesada (126 kms)

La Cabrilla desde el Almicerán
La Cabrilla es una sierra casi anónima, “escondida” entre otras más populares y con nombres como las Empanadas, el Pozo o Segura. Sin embargo, la Cabrilla atesora las máximas alturas de la Sierra, entendiendo esto como la zona de mayor altitud media. Así, la Cabrilla es una extensa mole caliza que contornea los 2000 metros durante muchos kilómetros cuadrados. Este macizo tiene al Este el valle del Castril sobre el que se desploma de forma estrepitosa. Ésta es la vertiente más acorazada del macizo y la que mejores ascensiones ofrece: los accesos están marcados por los tributarios del Castril.
Otra manera de aproximarnos a la Cabrilla consiste en entrarle por el Guadalentín. Seguimos el curso del río hasta ponernos justo debajo de los poyos de la Carilarga y continuamos buscando las fuentes del río. Ahí los murallones que vieron a los últimos quebrantahuesos de la Sierra ofrecen algunas debilidades y, entre arces de notable porte, uno puede colarse en lo más alto de la Cabrilla. Esta misma ascensión se puede acortar de forma significativa si uno se aproxima a la zona a través de la pista de las Navas.
Integral de la Sierra de la Cabrilla
Itinerario sólo para abonados, con desnivel, dificultades en la progresión, abundantes trepadas de II y III grado y mucha, mucha duración. Salimos andando antes de las 8h00m y nada más empezar, para introducirnos en el barranco del Charcón, hemos de superar un bordillo con buenos agarres pero que se levanta más de diez metros sobre nuestras cabezas. El barranco es divertido pero complejo; a esta hora de la mañana hay bastante hielo y la luz nos pega a la espalda creando un ambiente muy bonito. Cuando estamos a punto de terminar el barranco, nos desviamos a la izquierda (S) para hacer el primer dos mil de la jornada, el Loma Alta. En su cumbre almorzamos con generosas vistas hacia la Hoya de Baza y Sierra Nevada.
Travesía Sierra Seca — Sierra de Castril — Sierra de la Cabrilla
De las Empanadas, por en medio de ese territorio irreal como es la Cabrilla y sus pliegues ascendimos al punto más alto de dicha Sierra: una significada cota de 2048 metros que apenas asoma de otra decena de morros que casi le discuten la supremacía. En este punto, mi camino se separa del de mis amigos. Ellos descenderán hacia la Hoya de Nava Centeno y la Chacona mientras que mis pasos me dirigen hacia el pico del Buitre, hacia el Sur. ¿Y esto por qué? Pues porque yo mañana tengo que estar en otra función en Sierra Nevada, así que me retiro del negocio y mi puerta de atrás es el Buitre de Castril y esa magnífica senda que, en volandas, me lleva hasta el embalse del Portillo donde tengo mi coche.
Desde aquí ya nos dejamos caer disfrutando de unas vistas amplísimas, del reconocible perfil de la Sagra asomándose sobre los últimos pliegues de Sierra Seca, de la majestuosa vertiente oriental del Empanadas que se despeña sobre el Castril y, en definitiva, de este nudo de montañas, valles, precipicios y cumbres que culmina en los Campos y que se refleja, en perfecta y compleja simetría, en un laberinto subterráneo infinito de cuevas, simas y galerías por donde nacerán, con paciencia, los grandes ríos del Sur de la península.
De las Empanadas, por en medio de ese territorio irreal como es la Cabrilla y sus pliegues ascendimos al punto más alto de dicha Sierra: una significada cota de 2048 metros que apenas asoma de otra decena de morros que casi le discuten la supremacía. En este punto, mi camino se separa del de mis amigos. Ellos descenderán hacia la Hoya de Nava Centeno y la Chacona mientras que mis pasos me dirigen hacia el pico del Buitre, hacia el Sur. ¿Y esto por qué? Pues porque yo mañana tengo que estar en otra función en Sierra Nevada, así que me retiro del negocio y mi puerta de atrás es el Buitre de Castril y esa magnífica senda que, en volandas, me lleva hasta el embalse del Portillo donde tengo mi coche.
