[...] Justo antes de llegar a la Praera Marchante, sí, exactamente antes de ese sitio donde la conjunción de un bocadillo de jamón, una lata de cerveza, la sombra de un pino, el susurro del arroyo de Gualay y la visión de la peña de los Halcones pueden elevarte al cielo, pues justo en ese lugar nosotros decidimos apostar por el dolor y bajar a los infiernos.
[...] Al salir a la pista que asciende a Puerto Llano empezamos a ser conscientes de nuestra situación. Vamos bien de tiempo pero empezamos a tener un serio problema. Hay más nieve de la que pensábamos. Esto nos obligará a hacer un tramo de 8 kilómetros de pista empujando las bicis y hundiéndonos en la nieve hasta las pantorrillas. El tratamiento frío-calor que me recomendó el médico para el dolor de talón lo estoy llevando a rajatabla.
Archivo para el lugar ‘sierra del pozo’
Un esquiador llamado caballo — circular al Pozo en BTT
Sierra del Pozo y Cuerda de los Agrios
Desde aquí la senda más evidente desciende hacia la cuenca baja del Guazalamanco y el Molinillo. Nosotros remontamos a espaldas de la casa y tiramos por una vieja vereda que todavía se conserva y que se adentra en esa impresionante catedral de roca que es el Torcal de Linares, murallones de caliza que protegen la parte alta del Pozo donde muy, muy lejos, divisamos la caseta blanca del Cabañas.[...] A partir de aquí, el carril se convierte en una vereda magnífica que avanza entre arces, rosales silvestres y laricios de orgulloso porte que nos van acompañando en nuestro avance sostenido por unos muros de mampostería que sobreviven al tiempo y el olvido. La vereda remonta unos pocos metros y gana uno de los pocos pasos practicables de esta parte del Pozo: Puerto Pinillo. En este punto nos separamos y una parte del grupo se acerca al Calar de Juana para hacer su cumbre mientras otros descendemos hacia el puente de Gualay. El atardecer, por fin, nos muestra un cielo abierto y luminoso.
Extremo Norte del Pozo: circular
El paisaje cada vez es más impresionante, entre laricios monumentales, detalles como las jaras recién nacidas y el marco incomparable de la Cabrilla y los Poyos de la Carilarga en lontananza.
Finalmente, cuando llegamos al extremo Norte del Calar la vegetación arbórea desaparece y ganamos vistas a Gualay, los Poyos de la Mesa y toda la cuenca alta del Guadalquivir: Gilillo, Puerto de las Palomas, Peña de los Tornillos, Picón de los Halcones, etc. En la sombra de un pino paramos a comer y nos dividimos en dos grupos: los osados que se lanzan por la divisoria del Calar tirándole a trocha y los más tranquilos que nos quedamos para conocer la senda del Calar hacia el puente de Gualay. La cosa no defrauda y disfrutamos de este día espléndido de sol y calor. Parece que ya estamos en Julio en lugar de Mayo, pero el verdor y los arroyos nos devuelven a la primavera.
Circular a la Sierra del Pozo y Visita a los Campos
Peligro, peligro… peligro porque quedar con Sergio siempre es garantía de dolor máximo… y más cuando se pone en plan puntual con expresiones “hay que estar a las 12h en Puerto Llano…”, “no llegamos a la comida…” y cosas así que te suenan a mil demonios cuando llevas el corazón a 200ppm en la garganta. Aún así, el masoquismo que lleva uno dentro le conduce a pegarse el madrugón, a quedar a las 7h30m en Pozo Alcón, donde un amigo mío tuvo una novia (mira que irse a Pozo Alcón tan lejos a echarse novia) y a vernos en un bareto donde el dueño nos pone cara de asco al ver nuestras jetas madrugantes y ojerosas.
[...] Las expectativas se cumplen y el asado de cordero se acopla a la perfección a las paredes de nuestros estómagos famélicos. A la pregunta, “¿qué es la felicidad?” podría responderse “estar sentado bajo un nogal que tiene 10 veces nuestra edad comiendo un asado serrano con mucha hambre, regado por cerveza, en buena compañía y con la conciencia tranquila”… Bueno, lo de la conciencia, allá cada cual con la suya, pero yo en la mía sólo tengo presente la subida que nos queda a partir de ahora y encima con el hándicap de la luz que se nos va… y es que Noviembre no da muchas alegrías en ese sentido.
Circular Sierra del Pozo en BTT
Gente como Javi Ríos y MiGual no le tienen miedo a nada, ni a una etapa casi centeneria, ni a una de las madrugadas más frías del año… ni siquiera a los “delirios” de un planificador de rutas como el que suscribe este post.
Pero vamos a explicarnos mejor. La circular a la Sierra del Pozo es una clásica entre las clásicas del repertorio de los BTTeros del sur. Mi primera fue allá por el año 2002 y ya me sedujo tanto como me dolió. Al ser el masoquismo una enfermedad incurable, repetí un par de veces haciendo recorridos prácticamente idénticos hasta el día de hoy.
[...] Justo antes de llegar a la Praera Marchante, sí, exactamente antes de ese sitio donde la conjunción de un bocadillo de jamón, una lata de cerveza, la sombra de un pino, el susurro del arroyo de Gualay y la visión de la peña de los Halcones pueden elevarte al cielo, pues justo en ese lugar nosotros decidimos apostar por el dolor y bajar a los infiernos. 
